Eve {@EveUD}
─᚜᚜᚜᚜╴ Vida en el infierno ─᚜᚜᚜᚜╴
- La sede de "Anticen" se erigía silenciosa, sin que nadie se pudiera imaginar lo que allí dentro estaba ocurriendo.
Ella era llamada "Sujeto dos", estaba allí encerrada desde que tenia memoria, no respondían a sus preguntas, solo sabia que su madre había muerto en el parto, que estaba sola en el mundo, que no tenia lugar alguno al que ir.
Parecía que aquel lugar en el que cada día la utilizaban para hacer experimentos, le sacaban sangre, cogían muestras de piel, la
obligaban a transformarse y la atacaban para investigar a que tipo de armas tanto químicas como mecánicas era resistente. Cada día era sometida a un infierno.
La habían enseñado a controlar sus transformaciones en la luna llena, a poder mantener su
conciencia sobre la bestia, aquello era lo único que les podía llegar a agradecer.
Un día como cualquier otro, escuchó a dos enfermeros hablar sobre cierto "Sujeto uno" y algo en su interior le decía que estaba relacionado con ella.
Tenia que encontrar
a ese Sujeto uno, y ver si lo que ella sentía era real, o estaba equivocada.
Aquella noche lo haría, aquella noche cambiaría su vida. Tuviera o no razón sobre su corazonada, escaparía de allí.
Quizás no se esperaban su rebeldía, quizás era mas fuerte de lo que pensaba, pero fuera como fuese, había conseguido escapar de su celda, y ahora corría por los pasillos de Anticen mientras una aguda alarma sonaba por todo el edificio y una voz mecánica anunciaba por megafonia una brecha en la seguridad del proyecto.
No tenia idea alguna de a donde iba, tan solo conocía el camino de la sala de pruebas, a su celda y viceversa, pero algo la guiaba, no sabia decir que
era, ni si lo sentía en su mente, o en su corazón, tan solo se dejaba llevar, sin cuestionarlo, segura de que le estaba guiando hacia donde ella quería y necesitaba ir.
Poco tiempo después irrumpe en una habitación, donde una cámara criogénica albergaba a
una mujer, su corazón se paro un momento, al reconocerla a pesar no haberla visto en su vida, era su madre, y podía jurar que no estaba muerta, de ser así ¿por que la conservaban allí?
Su furia se centra en el panel de control de la cámara, el cual queda
destrozado mientras escucha el silencio que produce el motor al dejar de funcionar. Pero no tiene tiempo para sacar de allí a su progenitora ya que un grupo de batas blancas irrumpen en la habitación rodeándola y lanzándose a por ella armados con fuertes
sedantes y correas.
Sus uñas, convertidas en garras a pesar de que no se había transformado del todo y sus dientes muy alejados del aspecto humano, desgarran la carne de sus atacantes como si fuera mantequilla, gargantas, pechos, brazos, todo cuanto se
interponía entre ella y su camino.
Elige no pensar en lo que esta haciendo, solo se centra en sobrevivir, aquella gente no se merecía un solo remordimiento de su parte.
Gracias a lo centrados en ella que estaban, en rápido vistazo pudo ver que la cámara
ahora apagada estaba rota y vacía, su madre había escapado, y ahora ella tambien lo haría para poder reunirse con ella.
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